Josefa Pujol y Babillon de Collado o Evelio del Monte (Pseudónimo)

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Josefa Pujol y Babillon de Collado o Evelio del Monte (Pseudónimo)

Relatos de Josefa Pujol publicados en este blog:

Historia de unos amores

Crónicas olvidadas del Madrid viejo.

Un sueño de Gloria

Historia de un libro.

Amor de madre

EL PREMIO DE SIEMPRE (I).- IMPULSOS DEL ALMA – 

La mujer y la poesía

Fuente:

La web de las biografías. (www.mcnbiografias.com) Autor de la biografía José Ramón Fernández de Cano

Ensayista, traductora articulista y helenista española nacida en Barcelona a mediados del siglo XIX y fallecida en Madrid el 4 de diciembre de 1904. Durante muchos años publicó en diversos periódicos y revistas hispanoamericanos unos artículos que firmaba con el pseudónimo de Evelio del Monte. Además de significarse por su decidida toma de partido en defensa de la igualdad de la mujer, ha pasado a la historia de las Letras españolas decimonónicas por ser la única helenista de su tiempo.

Desde niña, Josefa Pujol tuvo acceso a la lectura merced al oficio de su padre, quien regentaba una popular librería en la Rambla de Canaletas de la Ciudad Condal. Pronto se forjó un sólido patrimonio cultural que, unido a su coraje y voluntad, le permitió especializarse en el estudio de la antigüedad grecolatina, al tiempo que la animaba a interesarse por los problemas de las mujeres de su época. Contrajo matrimonio con un militar, pero enviudó al poco tiempo, circunstancia que la llevó a dedicarse por completo a sus actividades intelectuales. Así, con los artículos que enviaba a América firmados por Evelio del Monte, llegó a ganar al mes la considerable cantidad de mil pesetas, lo que le permitía vivir holgadamente del cultivo de las Letras e, incluso, mantener a sus dos hermanas.

Sin embargo, a partir de 1880 decidió dar a conocer su verdadero nombre, para lo cual se sirvió de una revista fundada por ella misma, El Parthenon, en la que llegaron a colaborar algunas figuras de la talla de Emilio Castelar, Pedro Antonio de Alarcón, Gaspar Núñez de Arce, Manuel de la Revilla y Benito Pérez Galdós. El papel que desempeñó en el desarrollo de la prensa española del último cuarto del siglo XIX fue determinante, ya que también fundó La Moda Europea (de Madrid) y dirigió el semanario femenino Flores y Perlas. Además, publicó numerosos artículos en La Ilustración Ibérica (de Barcelona), La Mañana, La Ilustración Artística, La Vanguardia, El Globo, La Ilustración Católica, El Imparcial y otros muchos rotativos que difundieron su nombre y su obra por todos los rincones del país.

En efecto, en El Correo de la Moda, de Madrid, dejó impresos numerosos trabajos, entre los que destacan los titulados “Consideraciones sobre la mujer” (18 de octubre de 1879) y “Galería de mujeres ilustres. Cleopatra” (18 de enero de 1884). Además, en su faceta de traductora publicó en dicho medio sus versiones castellanas de varios textos literarios escritos en lengua francesa. Conviene añadir al respecto que, pese a ser catalana y rigurosamente coetánea del movimiento denominado Renaixença, Josefa Pujol y Babillon siempre escribió en castellano.

No es de extrañar que, con estas fecundas aportaciones a la cultura de su tiempo, Josefa Pujol fuera objeto de numerosos homenajes y distinciones. Entre ellos, sobresale su elección como académica de la de Ciencias y Artes de Cádiz, en la que tomó posesión con la lectura de un discurso de ingreso que versaba sobre las “Causas que produjeron el engrandecimiento y la decadencia de Grecia y Roma”. A esta intervención contestó con un discurso de acogida la escritora sevillana Carolina Soto y Corro.

Fuentes:

Emilia Pardo Bazán y las literaturas. Maryellen Bieder, Indiana University.

Breve historia feminista de la literatura española. Iris M. Zavala.

Josefa Pujol y Babillon de Collado fue lo que en la época se consideraba una mujer ilustrada. Es la literata que más se interesa por el clasicismo y exhibe su formación helenista en su revista, El Parthenon.

Josefa vive de su pluma, necesidad que explica tanto trabajo anodino que produce a continuación como su colaboración en revistas tan ranciamente femeninas como Flores y Perlas. Pese a esta preocupación económica o tal vez debido a ella, se interesa por la educación de la mujer y contribuye al género de vidas ejemplares de mujeres célebres.

En 1884 Josefa Pujol se encarga de la mayoría de las biografías publicadas en la serie de «mujeres notables». La ausencia de todo indicio de amistad y entusiasmo en su biografía de Pardo Bazán choca con el tono que predomina en otras de sus biografías.

Parece obvio que no existe contacto personal entre las dos literatas, aunque la falta de datos a que aludía la revista un año antes parece haberse resuelto, tal vez, en parle con la incorporación de las pocas frases que aporta El Álbum de la Mujer. Dos actitudes principales caracterizan la biografía que elabora Pujol: Pardo Bazán como mujer modelo (para sus hijos, para su familia, para sus amistades) y como mujer estudiosa. Por una parte Pujol la inscribe en el discurso femenino de la revista, neutralizando su diferencia al representarla en los papeles femeninos normativos. Por otra parte, la representa como todo lo contrario, como ejemplo de lo no-femenino, en su afán de «buscar entre el polvo de olvidados archivos», frase que repite dos veces.

Es importante recordar que, a pesar de su seudónimo sentimental, Josefa Pujol se lanza en el mundo literario primero como mujer instruida que hace alarde de su formación clásica. Entre 1879 y 1880 es Directora-Propietaria de El Panhenón: Revista de Literatura, Ciencias y Arres, publicación quincenal, a la cual Galdós, entre otros escritores conocidos, envía una colaboración.

O sea, en sus pretensiones culturales, en su imagen de si misma como mujer ilustrada, Josefa Pujol no difiere mucho de Pardo Bazán. En 1880 Pujol toma nota en El Parthenón del primer número de La Revista de Galicia, dirigido por «la distinguida escritora». Por estas fechas el contacto entre las dos escritoras se debe al hecho de que ambas dirigen una revista lilerario-cultural. El fracaso, o cambio que experimentó Josefa Pujol en su imagen de mujer ilustrada tal vez se manifieste en el título de la segunda revista que dirige, Flores y perlas. Emblemas tradicionales de la belleza, Flores. y perlas comunican lodo lo contrario de la erudición clásica, de tradición masculina, anunciada en el título ambicioso y nada femenino de El Parthenón.

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