América y España.

NARRACIONES

ESPAÑOLAS Y AMERICANAS

(Madrid, 1886)

AL INSIGNE POLÍTICO ESPAÑOL

EXCMO. SR. D. PRÁXEDES MATEO SAGASTA

PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS DE LA REGENCIA

Su afectísimo amigo       

EL AUTOR.      

españayamerica

AMÉRICA Y ESPAÑA

En la excursión que como Secretario particular del eminente estadista y cumplidísimo caballero Doctor D. José O. Paz, Ministro argentino en Francia, hice á la América del Sud, pude confirmar la opinión que acerca de América tenía yo formada.

Y hasta excedió por extremo á cuanto á la imaginación del escritor, á la del entusiasta amante de la civilización y el progreso hubiese sugerido el estudio y conocimiento del Nuevo Mundo y de sus hombres.

El adelanto cunde allí, y los inventos de la ciencia y la industria moderna son implantados á seguida, tomando carta de naturaleza en esos jóvenes países, llenos de vida y de riqueza, en donde el trabajo y la honradez son los mejores títulos que el ciudadano puede presentar á la consideración de la sociedad, en cuyo seno se le recibe con tanta distinción como afecto. Admira el movimiento comercial de las Repúblicas americanas y su desarrollo vertiginoso.

La aldea de ayer se convierte hoy en pueblo y mañana en ciudad, y las inmensas aduanas de los puertos más principales apenas son lo suficientemente capaces para el tráfico mercantil.

El europeo que del antiguo continente, en donde el exceso de población dificulta la vida y escasea los medios con que atender á la subsistencia, va á América, encuentra siempre allí estímulo, protección, trabajo, manera de irse desenvolviendo en la medida de sus merecimientos y aptitudes, y de conseguir, en un plazo más ó menos lejano, una fortuna más ó menos grande, formada con su constancia y su buena conducta.

Y el español, por otra parte, que va á la América del Centro y del Sud, al lado de esto hallará en los paisajes, en los ríos, en el cielo, en el sol, en los cantos, los bailes y las costumbres, en el carácter y en el trato de los naturales, algo, si no mucho, de España, la madre patria, que dejó allí su sello y su sangre, que aún bulle en las venas de los interesantes americanos que han heredado el fuego de la imaginación de los españoles, su caballerosidad y valor.

Llena está América de oradores notables, escritores muy distinguidos, inspirados poetas, tradiciones, leyendas y rasgos de heroísmo verdaderamente admirables.

Hojéense, en prueba de esto último, las páginas de las guerras y de las luchas intestinas de los pueblos de América, y aún no ha pasado un siglo de la defensa heroica de Buenos-Aires contra las huestes disciplinadas de Inglaterra, que envió al Plata lo mejor de sus tropas, acaudilladas por jefes de valor y pericia; la guerra de la Triple Alianza, en que el Paraguay se cubrió de gloria luchando por espacio de siete años con un denuedo y un aliento sobrenaturales; la última lucha del Perú con Chile, en donde hechos de armas tan memorables se registran; las contiendas civiles de Montevideo, de Colombia, de Venezuela; la conducta gloriosa del Uruguay, perdonando la deuda de guerra al Paraguay devolviéndole los trofeos que en el campo del honor le habían ganado en buena lid; la defensa del castillo del Morro por los cubanos contra Inglaterra; la guerra habida en Méjico cuando Francia quiso sostener en el trono al Emperador Maximiliano.

Y si la fantasía puede tender su vuelo en ancho espacio, allá en las tierras que descubriera el navegante genovés, ¿qué no hará por España, el país por excelencia del heroísmo y del arte, el de la Alhambra, el de Bailen, el de Zaragoza, el de la mezquita de Córdoba, el Generalife, el Alcázar, las catedrales y los museos, las peteneras y las jotas, las muñeiras y los zortzicos, las vegas y las ñores, las huertas de Valencia y de Murcia, los sitios de Sagunto y Numancia, el Dos de Mayo, Guzmán el Bueno, el Cid, Calderón, Cervantes, Murillo; el país de las endechas y las glorias, las armonías y la entereza, el patriotismo y el amor, la fe y la poesía?

¿Qué no hará por España, en donde apenas hay un sitio que no recuerde un poema de amor, un combate glorioso, un lugar del paraíso con que sueñan los árabes, ó del cielo á donde eleva sus oraciones el pueblo de Isabel la Católica?

Asuntos halla, por lo tanto, sobrados la imaginación de menos valía para escribir narraciones españolas y americanas.

Se necesita únicamente sentirlas, haber viajado por América y ser español.

Si pudiese empaparse la pluma en el corazón, las líneas de este libro abrasarían como la lava del volcán y expresarían algo más de lo que mi pluma ha podido toscamente manifestar.

¡Quién supiera escribir! como dice mi buen amigo Campoamor en su más popular dolora.

PEDRO SAÑUDO AUTRAN

Madrid, 1886.

PRIMERA PARTE

NOTAS POPULARES

LA PETENERA.

LA MILONGA.

LA JOTA.

LA ZAMACUECA.

LA MUÑEIRA.

LA GOMBA.

EL ZORTZICO.

LA HABANERA.

Anuncios

2 pensamientos en “América y España.

  1. Pingback: LA GOMBA | Contemporáneos de V.M. de la Tejera

  2. Pingback: EL ZORTZICO | Contemporáneos de V.M. de la Tejera

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s